Una apasionante biografía novelada de Francisco Solano López y Elisa Alicia Lynch, ubicada entre las grandes novelas históricas, así expresado por Víctor –Jacinto Flecha : “dentro de un marco histórico, pintado con la preciosidad de un gran fresco, descollan dos personajes, que magnifican el entorno al ser desmenuzadas sus almas a manera de una filigrana sistémica, en la unión de sus pequeñas e ignorada partes, revelando de esa forma, la concatenación existente entre los personajes mismos y su relación con la realidad contextual histórica, lo que permite al novelista ilustrar esencialidad desnuda de los protagonista sobre quienes escribe. Una Amazona refleja los dilemas de una sociedad en guerra, a punto de extinguirse, y los valores enfrentados en la lógica del poder, como totalidad nacional y la que expresan los sujetos, en su dicotomía individual y colectiva. Las disímiles motivaciones de las actuaciones de los actores enriquecen el conocimiento de la sicología humana y contribuyen a crear el drama de la tragedia.
Esta obra es la primera que escapa de la antinomia lopizta/antilopizta , estructura referencial casi obligatoria de los que se ocuparon del tema, hasta entonces. Sea la posición que se adopte hacia el líder de esa guerra, no se puede negar que el pueblo paraguayo vivió esa historia como una epopeya, como un acontecimiento raigal y cuyas repercusiones marcaron el destino paraguayo por el resto de su historia, y que justo hasta hoy, a 139 años de la terminación de la contienda siguen sesgando la realidad paraguaya y marcando la diferencia entre vencedores y los vencidos, en el área de la Plata.
William E. Barret, en el prólogo de esta obra, parece dar la clave del fenómeno al sentenciar: Los años que precedieron a López prepararon su llegada; los años que le siguieron, pagaron el precio de que él haya vivido”. El Paraguay perdió su destino manifiesto, el de ser una nación libre y soberana.”
Un calificado homenaje, más a la mujer que al mismo mariscal.