Con la pasión y maestría que le son propias, la autora María Eugenia Garay nos transportó hasta las áridas tierras del Chaco Boreal , durante la guerra con Bolivia (1932-1935), cuando la 8va. División de Infantería marchó desde Puesto Estrella, 70 kilómetros hasta Yrendagüe , en donde estaban los únicos pozos de agua de aquella desértica región. La victoria fue del General Eugenio Alejandrino Garay que comandaba estas tropas.
En su angustia , los bolivianos huyeron por la picada de la desesperación, donde buscando encontrar agua, cavaban pequeños pozos en los que hundían sus cabezas y ahí morían de sed al no encontrarla. Sus esqueletos fueron luego hallados en aquel árido camino.
La imaginación se estremece y la autora de repente nos aclara que eso lo inventó , no lo de los pozos , sino otros aspectos que van surgiendo y que emocionan hasta las lágrimas. De eso se trata el ser un buen escritor. “Los lectores” que la escuchábamos ya no sabíamos si estábamos acá, allá, o acullá, embebidos en el desarrollo de los hechos. A través de ellos conocemos cada vez más al “viejo” Gral. Garay, héroe de estas jornadas a quien también aprendemos a honrar con los vívidos relatos de su nieta.
María Eugenia Garay vuelve a mencionar en ésta , su tercera participación como “Libro Vivo” , que ella no hubiera nacido si no fuera por mi bisabuelo don Fermín Silva quien junto a su esposa y sus siete hijas y con el esclavo de mi bisabuela : Pachí Cáceres, salvaron al entonces Capitán Garay que se estaba desangrando con unas 17 esquirlas de balas clavadas en su cuerpo. Fue en Pilar en el año 1904. (“Lazos de sangre”. Pag. 95).
Volviendo al Chaco, la carta que escribe el General a su esposa, que “ya había partido hacia la ignota comarca de la eternidad “ (“Luna roja sobre el Chaco”. Pag. 17 ) marca otro pico de emoción en los relatos históricos.
“Pero lo que el veterano guerrero aún no sabía era que cruzaría los límites de lo imaginable por su arrojo , por su temeridad, por su valentía en las operaciones de guerra donde a pesar de incontables factores adversos logrará obtener sostenidos triunfos que incidieron en la victoria final del Paraguay sobre Bolivia”. (Lazos de sangre”. Pag. 146-147).
“Del agua salvadora conquistada
Por la sed y el coraje, el héroe anciano
Vuelve sobre sus pasos selva adentro
Para poner en pie a los moribundos. “ (Extracto de la poesía Yrendagüe, de Hugo Rodriguez Alcalá. “Lazos de sangre”. Pag. 153).
La autora ha donado a la Biblioteca del Congreso Nacional, Augusto Roa Bastos, varios ejemplares de todas sus obras. Las mismas están a disposición de todos los interesados así como esta grabación de “Libro Vivo” en nuestro canal de Youtube.