Leyes Paraguayas

Ley N¬ļ 5164 / APRUEBA LA CONVENCION SOBRE EL ESTATUTO DE LOS APATRIDAS

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Ley N¬į 5164 | Aprueba Convenci√≥n sobre el Estatuto de los Ap√°tridas


LEY N¬į 5164
QUE APRUEBA LA CONVENCION SOBRE EL ESTATUTO DE LOS APATRIDAS
EL CONGRESO DE LA NACION PARAGUAYA SANCIONA CON FUERZA DE
L E Y
Art√≠culo 1¬į.- Apru√©base, la ‚ÄúConvenci√≥n sobre el Estatuto de los Ap√°tridas‚ÄĚ adoptado en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de Am√©rica, el 28 de setiembre de 1954, cuyo texto es como sigue:
“CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS
SOBRE EL ESTATUTO DE LOS APATRIDAS
CONVENCION
SOBRE
EL ESTATUTO DE LOS APATRIDAS
Nueva York, 28 de setiembre de 1954
CONVENCION SOBRE EL ESTATUTO DE LOS APATRIDAS
Pre√°mbulo
Las Altas Partes Contratantes,
Considerando que la Carta de las Naciones Unidas y la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre de 1948 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, han afirmado el principio de que los seres humanos, sin discriminación alguna, deben gozar de los derechos y libertades fundamentales;
Considerando que las Naciones Unidas han manifestado en diversas ocasiones su profundo interés por los apátridas y se han esforzado por asegurarles el ejercicio más amplio posible de los derechos y libertades fundamentales;
Considerando que la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 28 de julio de 1951 comprende solo a los apátridas que son también refugiados, y que dicha Convención no comprende a muchos apátridas;
Considerando que es deseable regularizar y mejorar la condición de los apátridas mediante un acuerdo internacional;
Han convenido en las siguientes disposiciones:
CAPITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
ARTICULO 1
Definici√≥n del T√©rmino ‚Äúap√°trida‚ÄĚ
1. A los efectos de la presente Convenci√≥n, el t√©rmino ‚Äúap√°trida‚ÄĚ designar√° a toda persona que no sea considerada como nacional suyo por ning√ļn Estado, conforme a su legislaci√≥n.
2. Esta Convención no se aplicará:
i) A las personas que reciben actualmente protección o asistencia de un órgano u organismo de las Naciones Unidas distinto del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, mientras estén recibiendo tal protección o asistencia;
ii) A las personas a quienes las autoridades competentes del país donde hayan fijado su residencia reconozcan los derechos y obligaciones inherentes a la posesión de la nacionalidad de tal país;
iii) A las personas respecto de las cuales haya razones fundadas para considerar;
a) Que han cometido un delito contra la paz, un delito de guerra o un delito contra la humanidad, definido en los instrumentos internacionales referentes a dichos delitos; 
b) Que han cometido un delito grave de índole no política fuera del país de su residencia, antes de su admisión en dicho país;
c) Que son culpables de actos contrarios a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
ARTICULO 2
Obligaciones generales
Toda ap√°trida tiene, respecto del pa√≠s donde se encuentra, deberes que, en especial, entra√Īan la obligaci√≥n de acatar sus leyes y reglamentos, as√≠ como las medidas adoptadas para el mantenimiento del orden p√ļblico.
ARTICULO 3
Prohibición de la discriminación
Los Estados Contratantes aplicarán las disposiciones de esta Convención a los apátridas, sin discriminación por motivos de raza, religión o país de origen.
ARTICULO 4
Religión
Los Estados Contratantes otorgarán a los apátridas que se encuentren en su territorio un trato por lo menos tan favorable como el otorgado a sus nacionales en cuanto a la libertad de practicar su religión y en cuanto a la libertad de instrucción religiosa a sus hijos.
ARTICULO  5
Derechos otorgados independientemente de esta Convención
Ninguna disposición de esta Convención podrá interpretarse en menoscabo de cualesquier derechos y beneficios otorgados por los Estados Contratantes a los apátridas independientemente de esta Convención.
ARTICULO 6
La expresi√≥n ‚Äúen las mismas circunstancias‚ÄĚ
A los fines de esta Convenci√≥n, la expresi√≥n ‚Äúen las mismas circunstancias‚ÄĚ significa que el interesado ha de cumplir todos los requisitos que se le exigir√≠an si no fuese ap√°trida (y en particular los referentes a la duraci√≥n y a las condiciones de estancia o de residencia) para poder ejercer el derecho de que se trate, excepto los requisitos que, por su naturaleza, no pueda cumplir un ap√°trida.
ARTICULO 7
Exención de reciprocidad
1. A reserva de las disposiciones más favorables, previstas en esta Convención, todo Estado Contratante otorgará a los apátridas el mismo trato que otorgue a los extranjeros en general.
2. Despu√©s de un plazo de residencia de 3 (tres) a√Īos, todos los ap√°tridas disfrutar√°n, en el territorio de los Estados Contratantes, de la exenci√≥n de reciprocidad legislativa.
3. Todo Estado Contratante continuará otorgando a los apátridas los derechos y beneficios que ya les correspondieren, aun cuando no existiera reciprocidad, en la fecha de entrada en vigor de esta Convención para tal Estado.
4. Los Estados Contratantes examinar√°n con benevolencia la posibilidad de otorgar a los ap√°tridas, cuando no exista reciprocidad, derechos y beneficios m√°s amplios que aquellos que les correspondan en virtud de los p√°rrafos 2 y 3, as√≠ como la posibilidad de hacer extensiva la exenci√≥n de reciprocidad a los ap√°tridas que no re√ļnan las condiciones previstas en los p√°rrafos 2 y 3.
5. Las disposiciones de los párrafos 2 y 3 se aplicarán tanto a los derechos y beneficios previstos en los Artículos 13, 18, 19, 21 y 22 de esta Convención, como a los derechos y beneficios no previstos en ella.
ARTICULO 8
Exención de medidas excepcionales
Con respecto a las medidas excepcionales que puedan adoptarse contra la persona, los bienes o los intereses de nacionales o ex nacionales de un Estado extranjero, los Estados Contratantes no aplicar√°n tales medidas a los ap√°tridas √ļnicamente por haber tenido la nacionalidad de dicho Estado. Los Estados Contratantes que en virtud de sus leyes no puedan aplicar el principio general expresado en este art√≠culo, otorgar√°n, en los casos adecuados, exenciones a favor de tales ap√°tridas.
ARTICULO 9
Medidas provisionales
Ninguna disposición de la presente Convención impedirá que en tiempo de guerra o en otras circunstancias graves y excepcionales, un Estado Contratante adopte provisionalmente, respecto a determinada persona, las medidas que estime indispensables para la seguridad nacional, hasta que tal Estado Contratante llegue a determinar que tal persona es realmente un apátrida y que, en su caso, la continuación de tales medidas es necesaria para la seguridad nacional.
ARTICULO 10
Continuidad de residencia
1. Cuando un apátrida haya sido deportado durante la segunda guerra mundial y trasladado al territorio de un Estado Contratante, y resida en él, el período de tal estancia forzada se considerará como de residencia legal en tal territorio.
2. Cuando un apátrida haya sido deportado del territorio de un Estado Contratante durante la segunda guerra mundial, y haya regresado a él antes de la entrada en vigor de la presente Convención, para establecer allí su residencia, el período que preceda y siga a su deportación se considerará como un período ininterrumpido, en todos los casos en que se requiera residencia ininterrumpida.
ARTICULO 11
Marinos ap√°tridas
En el caso de las ap√°tridas empleados regularmente como miembros de la tripulaci√≥n de una nave que enarbole pabell√≥n de un Estado Contratante, tal Estado examinar√°  con benevolencia la posibilidad de autorizar a tales ap√°tridas a establecerse en su territorio y de expedirles documentos de viaje o admitirlos temporalmente en su territorio, en particular con el objeto de facilitar su establecimiento en otro pa√≠s.
CAPITULO II
CONDICION JURIDICA
ARTICULO 12
Estatuto personal
1. El estatuto personal de todo apátrida se regirá por la Ley del país de su domicilio o, a falta de domicilio, por la Ley del país de su residencia.
2. Los derechos anteriormente adquiridos por el apátrida que dependan del estatuto personal, especialmente los que resultan del matrimonio, serán respetados por todo Estado Contratante, siempre que se cumplan, de ser necesario, las formalidades que exija la legislación de tal Estado, y siempre que el derecho de que se trate sea de los que hubiera reconocido la legislación de tal Estado, si el interesado no se hubiera convertido en apátrida.
ARTICULO 13
Bienes muebles e inmuebles
Los Estados Contratantes conceder√°n a todo ap√°trida el trato m√°s favorable posible y, en ning√ļn caso menos favorable que el concedido generalmente a los extranjeros en las mismas circunstancias, respecto a la adquisici√≥n de bienes muebles e inmuebles y otros derechos conexos, arrendamientos y otros contratos relativos a bienes muebles e inmuebles.
ARTICULO 14
Derechos de propiedad intelectual e industrial
En cuanto a la protección a la propiedad industrial, y en particular a inventos, dibujos o modelos industriales, marcas de fábrica, nombres comerciales y derechos relativos a la propiedad literaria, científica o artística, se concederá a todo apátrida, en el país en que resida habitualmente, la misma protección concedida a los nacionales de tal país. En el territorio de cualquier otro Estado Contratante se le concederá la misma protección concedida en él a los nacionales del país en que tenga su residencia habitual.
ARTICULO 15
Derecho de asociación
En lo que respecta a las asociaciones no políticas ni lucrativas y a los sindicatos, los Estados Contratantes concederán a los apátridas que residan legalmente en el territorio de tales Estados, un trato tan favorable como sea posible y, en todo caso, no menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros en general.
ARTICULO 16
Acceso a los tribunales
1. En el territorio de los Estados Contratantes, todo ap√°trida tendr√° libre acceso a los tribunales de justicia.
2. En el Estado Contratante donde tenga su residencia habitual, todo apátrida recibirá el mismo trato que un nacional en cuanto al acceso a los tribunales, incluso la asistencia judicial y la exención de la cautio judicatum solvi.
3. En los Estados Contratantes distintos de aquel en que tenga su residencia habitual y en cuanto a las cuestiones a que se refiere el párrafo 2, todo apátrida recibirá el mismo trato que un nacional del país en el cual tenga su residencia habitual.
CAPITULO III
ACTIVIDADES LUCRATIVAS
ARTICULO 17
Empleo remunerado
1. Los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas que residan legalmente en el territorio de dichos Estados un trato tan favorable como sea posible y, en todo caso, no menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros en general, en cuanto al derecho a empleo remunerado.
2. Los Estados Contratantes, examinarán con benevolencia la asimilación, en lo concerniente a la ocupación de empleos remunerados, de los derechos de todos los apátridas a los derechos de los nacionales, especialmente para los apátridas que hayan entrado en el territorio de tales Estados en virtud de programas de contratación de mano de obra o de planes de inmigración.
ARTICULO 18
Trabajo por cuenta propia
Todo Estado Contratante conceder√° a los ap√°tridas que se encuentren legalmente en el territorio de dicho Estado el trato m√°s favorable posible y, en ning√ļn caso, menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros en general, en los que respecta al derecho de trabajar por cuenta propia en la agricultura, la industria, la artesan√≠a y el comercio, y al de establecer compa√Ī√≠as comerciales e industriales.
ARTICULO 19
Profesiones liberales
Todo Estado Contratante conceder√° a los ap√°tridas que residan legalmente en su territorio, que posean diplomas reconocidos por las autoridades competentes de tal Estado y que deseen ejercer una profesi√≥n liberal, el trato m√°s favorable posible y, en ning√ļn caso, menos favorable que el generalmente concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros.
CAPITULO IV
BIENESTAR
ARTICULO 20
Racionamiento
Cuando la población en su conjunto esté sometida a un sistema de racionamiento que regule la distribución general de productos que escaseen, los apátridas recibirán el mismo trato que los nacionales.
ARTICULO 21
Vivienda
En materia de vivienda y, en tanto est√© regida por leyes y reglamentos o sujeta a la fiscalizaci√≥n de las autoridades oficiales, los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas que residan legalmente en sus territorios el trato m√°s favorable posible y, en ning√ļn caso, menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros en general.
ARTICULO 22
Educaci√≥n p√ļblica
1. Los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas el mismo trato que a los nacionales en lo que respecta a la ense√Īanza elemental.
2. Los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas el trato m√°s favorable posible y, en ning√ļn caso, menos favorable que el concedido en las mismas circunstancias a los extranjeros en general, respecto de la ense√Īanza que no sea la elemental y, en particular, respecto al acceso a los estudios, reconocimiento de certificados de estudios, diplomas y t√≠tulos universitarios expedidos en el extranjero, exenci√≥n de derechos y cargas y concesi√≥n de becas.
ARTICULO 23
Asistencia p√ļblica
Los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas que residan legalmente en el territorio de tales Estados el mismo trato que a sus nacionales en lo que respecta a asistencia y a socorro p√ļblicos.
ARTICULO 24
Legislación del trabajo y seguros sociales
1. Los Estados Contratantes conceder√°n a los ap√°tridas que residan legalmente en el territorio de tales Estados el mismo trato que a los nacionales en lo concerniente a las materias siguientes:
a) Remuneración, inclusive subsidios familiares cuando formen parte de la remuneración, horas de trabajo, disposiciones sobre horas extraordinarias de trabajo, vacaciones con paga, restricciones al trabajo a domicilio, edad mínima de empleo, aprendizaje y formación profesional, trabajo de mujeres y de adolescentes y disfrute de los beneficios de los contratos colectivos de trabajo, en la medida en que estas materias estén regidas por leyes o reglamentos, o dependan de las autoridades administrativas;
b) Seguros sociales (disposiciones legales respecto a accidentes del trabajo, enfermedades profesionales, maternidad, enfermedad, invalidez, ancianidad, fallecimiento, desempleo, responsabilidades familiares y cualquier otra contingencia que, conforme a las leyes o a los reglamentos nacionales, esté prevista en un plan de seguro social), con sujeción a las limitaciones siguientes:
i) Posibilidad de disposiciones adecuadas para la conservación de los derechos adquiridos y de los derechos en vías de adquisición;
ii) Posibilidad de que las leyes o reglamentos nacionales del pa√≠s de residencia prescriban disposiciones especiales concernientes a los beneficios o partes de ellos pagaderos totalmente con fondos p√ļblicos, o a subsidios pagados a personas que no re√ļnan las condiciones de aportaci√≥n prescritas para la concesi√≥n de una pensi√≥n normal.
2. El derecho a indemnización por la muerte de un apátrida, de resultas de accidentes de trabajo o enfermedad profesional, no sufrirá menoscabo por el hecho de que el derechohabiente resida fuera del territorio del Estado Contratante.
3. Los Estados Contratantes har√°n extensivos a los ap√°tridas los beneficios de los acuerdos que hayan concluido o concluyan entre s√≠, sobre la conservaci√≥n de los derechos adquiridos y los derechos en v√≠as de adquisici√≥n en materia de seguridad social, con sujeci√≥n √ļnicamente a las condiciones que se apliquen a los nacionales de los Estados signatarios de los acuerdos respectivos.
4. Los Estados Contratantes examinar√°n con benevolencia la aplicaci√≥n a los ap√°tridas, en todo lo posible, de los beneficios derivados de acuerdos an√°logos que est√©n en vigor o entren en vigor  entre tales Estados Contratantes y Estados no contratantes.
CAPITULO V
MEDIDAS ADMINISTRATIVAS
ARTICULO 25
Ayuda administrativa
1. Cuando el ejercicio de un derecho por un apátrida necesite normalmente de la ayuda de autoridades extranjeras a las cuales no pueda recurrir, el Estado Contratante en cuyo territorio aquél resida tomará las medidas necesarias para que sus propias autoridades le proporcionen esa ayuda.
2. Las autoridades a que se refiere el párrafo 1 expedirán o harán que bajo su vigilancia se expidan a los apátridas los documentos o certificados que normalmente serían expedidos a los extranjeros por sus autoridades nacionales o por conducto de éstas.
3. Los documentos o certificados así expedidos remplazarán a los instrumentos oficiales expedidos a los extranjeros por sus autoridades nacionales o por conducto de éstas, y harán fe, salvo prueba en contrario.
4. A reserva del trato excepcional que se conceda a las personas indigentes, pueden imponerse derechos por los servicios mencionados en el presente artículo, pero tales derechos serán moderados y estarán en proporción con los impuestos a los nacionales por servicios análogos.
5. Las disposiciones del presente artículo no se oponen a las de los Artículos 27 y 28.
ARTICULO 26
Libertad de circulación
Todo Estado Contratante concederá a los apátridas que se encuentren legalmente en el territorio, el derecho de escoger el lugar de su residencia en tal territorio y de viajar libremente por él, siempre que observen los reglamentos aplicables en las mismas circunstancias a los extranjeros en general.
ARTICULO 27
Documentos de identidad
Los Estados Contratantes expedir√°n documentos de identidad a todo ap√°trida que se encuentre en el territorio de tales Estados y que no posea un documento v√°lido de viaje.
ARTICULO 28
Documentos de viaje
1. Los Estados Contratantes expedir√°n a los ap√°tridas que se encuentren legalmente en el territorio de tales Estados, documentos de viaje que les permitan trasladarse fuera de tal territorio, a menos que se opongan a ello razones imperiosas de seguridad nacional o de orden p√ļblico. Las disposiciones del anexo a esta Convenci√≥n se aplicar√°n igualmente a esos documentos. Los Estados Contratantes podr√°n expedir dichos documentos de viaje a cualquier otro ap√°trida que se encuentre en el territorio de tales Estados; y, en particular, examinar√°n con benevolencia el caso de los ap√°tridas que, encontr√°ndose en el territorio de tales Estados, no puedan obtener un documento de viaje del pa√≠s en que tengan su residencia legal.
ARTICULO 29
Grav√°menes fiscales
1. Los Estados Contratantes no impondr√°n a los ap√°tridas derecho, gravamen o impuesto alguno de cualquier clase que difiera o exceda de los que se exijan o puedan exigirse de los nacionales de tales Estados en condiciones an√°logas.
2. Lo dispuesto en el precedente párrafo no impedirá aplicar a los apátridas las leyes y los reglamentos concernientes a los derechos impuestos a los extranjeros por la expedición de documentos administrativos, incluso documentos de identidad.
ARTICULO 30
Transferencia de haberes
1. Cada Estado Contratante, de conformidad con sus leyes y reglamentos, permitirá a los apátridas transferir a otro país, en el cual hayan sido admitidos con fines de reasentamiento, los haberes que hayan llevado consigo al territorio de tal Estado.
2. Cada Estado Contratante examinará con benevolencia las solicitudes presentadas por los apátridas para que se les permita transferir sus haberes, donde quiera que se encuentren, que sean necesarios para su reasentamiento en otro país en el cual hayan sido admitidos.
ARTICULO 31
Expulsión
1. Los Estados Contratantes no expulsar√°n a ap√°trida alguno que se encuentre legalmente en el territorio de tales Estados, a no ser por razones de seguridad nacional o de orden p√ļblico.
2. La expulsi√≥n del ap√°trida √ļnicamente se efectuar√°, en tal caso, en virtud de una decisi√≥n tomada conforme a los procedimientos legales vigentes. A no ser que se opongan a ello razones imperiosas de seguridad nacional, se deber√° permitir al ap√°trida presentar pruebas en su descargo, interponer recursos y hacerse representar a este efecto ante la autoridad competente o ante una o varias personas especialmente designadas por la autoridad competente.
3. Los Estados Contratantes concederán, en tal caso, al apátrida un plazo razonable dentro del cual pueda gestionar su admisión legal en otro país. Los Estados Contratantes se reservan el derecho a aplicar durante ese plazo las medidas de orden interior que estimen necesarias.
ARTICULO 32
Naturalización
Los Estados Contratantes facilitarán en todo lo posible la asimilación y la naturalización de los apátridas. Se esforzarán, en especial, por acelerar los trámites de naturalización y por reducir en todo lo posible los derechos y gestos de tales trámites.
CAPITULO VI
CLAUSULAS FINALES
ARTICULO 33
Información sobre leyes y reglamentos nacionales
Los Estados Contratantes comunicarán al Secretario General de las Naciones Unidas el texto de las leyes y los reglamentos que promulguen para garantizar la aplicación de esta Convención.
ARTICULO 34
Solución de controversia
Toda controversia entre las Partes en esta Convención respecto a su interpretación o aplicación, que no haya podido ser resuelta por otros medios, será sometida a la Corte Internacional de Justicia a petición de cualquiera de las Partes en controversia.
ARTICULO 35
Firma, ratificación y adhesión
1. Esta Convención quedará abierta a la firma en la Sede de las Naciones Unidas hasta el 31 de diciembre de 1955.
2. Estar√° abierta a la firma de:
a) Todo Estado Miembro de las Naciones Unidas;
b) Cualquier otro Estado invitado a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Ap√°tridas; y,
c) Todo Estado al cual la Asamblea General de las Naciones Unidas dirigiere una invitación al efecto de la firma o de la adhesión.
3. Habrá de ser ratificada y los instrumentos de ratificación se depositarán en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.
4. Los Estados a que se refiere el párrafo 2 podrán adherir a esta Convención. La adhesión se efectuará mediante el depósito de un instrumento de adhesión en poder del Secretario General de las Naciones Unidas.
ARTICULO 36
Cláusula de aplicación territorial
1. En el momento de la firma, de la ratificación o de la adhesión, todo Estado podrá declarar que esta Convención se hará extensiva a la totalidad o a parte de los territorios cuyas relaciones internacionales tenga a su cargo. Tal declaración surtirá efecto a partir del momento en que la Convención entre en vigor para el Estado interesado.
2. En cualquier momento ulterior, tal extensi√≥n se har√° por notificaci√≥n dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas y surtir√° efecto a partir del nonag√©simo d√≠a siguiente a la fecha en que el Secretario General de las Naciones Unidas haya recibido la notificaci√≥n o a la fecha de entrada en vigor de la Convenci√≥n para tal Estado, si esta √ļltima fecha fuere posterior.
3. Con respecto a los territorios a los que no se haya hecho extensiva la presente Convención en el momento de la firma, de la ratificación o de la adhesión, cada Estado interesado examinará la posibilidad de adoptar, a la mayor brevedad posible, las medidas necesarias para hacer extensiva la aplicación de esta Convención a tales territorios, a reserva del consentimiento de los Gobiernos de tales territorios, cuando sea necesario por razones constitucionales.
ARTICULO 37
Cl√°usula federal
Con respecto a los Estados federales o no unitarios, se aplicar√°n las disposiciones siguientes:
a) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya aplicación dependa de la acción legislativa del poder legislativo federal, las obligaciones del Gobierno federal serán, en esta medida, las mismas que las de las Partes que no son Estados federales;
b) En lo concerniente a los artículos de esta Convención cuya aplicación dependa de la acción legislativa de cada uno de los Estados, provincias o cantones constituyentes que, en virtud del régimen constitucional de la federación, no estén obligados a adoptar medidas legislativas, el Gobierno federal, a la mayor brevedad posible y con su recomendación favorable, comunicará el texto de dichos artículos a las autoridades competentes de los Estados, provincias o cantones.
c) Todo Estado federal que sea Parte en esta Convenci√≥n proporcionar√°, a petici√≥n de cualquier otro Estado Contratante que le haya sido transmitida por el Secretario General de las Naciones Unidas, una exposici√≥n de la legislaci√≥n y de las pr√°cticas vigentes en la  federaci√≥n y en sus unidades constituyentes, en lo concerniente a una determinada disposici√≥n de la Convenci√≥n, indicando en qu√© medida, por acci√≥n legislativa o de otra √≠ndole, le ha dado efecto a tal disposici√≥n.
ARTICULO 38
Reservas
1. En el momento de la firma, de la ratificaci√≥n o de la adhesi√≥n, todo Estado podr√° formular reservas con respecto a art√≠culos de la Convenci√≥n que no sean los Art√≠culos 1, 3, 4, 16 (1), y 33 a 42 inclusive. 
2. Todo Estado que haya formulado alguna reserva con arreglo al párrafo 1 del presente artículo podrá retirarla en cualquier momento, mediante comunicación al efecto dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas.
ARTICULO 39
Entrada en vigor
1. Esta Convención entrará en vigor el nonagésimo día siguiente a la fecha del depósito del sexto instrumento de ratificación o de adhesión.
2. Respecto a cada Estado que ratifique la Convención o adhiera a ella después del depósito del sexto instrumento de ratificación o de adhesión, la Convención entrará en vigor el nonagésimo día siguiente a la fecha del depósito por tal Estado de su instrumento de ratificación o de adhesión.
ARTICULO 40
Denuncia
1. Todo Estado Contratante podrá en cualquier momento denunciar esta Convención mediante notificación dirigida al Secretario General de la Naciones Unidas.
2. La denuncia surtir√° efecto para el Estado Contratante interesado un a√Īo despu√©s de la fecha en que el Secretario General de las Naciones Unidas la haya recibido.
3. Todo Estado que haya hecho una declaraci√≥n o una notificaci√≥n con arreglo al Art√≠culo 36 podr√° declarar en cualquier momento posterior, mediante notificaci√≥n dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, que la Convenci√≥n dejar√° de aplicarse a determinado territorio designado en la notificaci√≥n. La Convenci√≥n dejar√° de aplicarse a tal territorio un a√Īo despu√©s de la fecha en que el Secretario General haya recibido esta notificaci√≥n. 
ARTICULO 41
Revisión
1. Todo Estado Contratante podrá en cualquier momento, mediante notificación dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas, pedir la revisión de esta Convención.
2. La Asamblea General de las Naciones Unidas recomendará las medidas que, en su caso, hayan de adoptarse respecto de tal petición.
ARTICULO 42
Notificaciones del Secretario General de las Naciones Unidas
El Secretario General de las Naciones Unidas informar√° a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas y a los Estados no miembros a que se refiere el Art√≠culo 35, acerca de: 
a) Las firmas, ratificaciones y adhesiones a que se refiere el Artículo 35;
b) Las declaraciones y notificaciones a que se refiere el Artículo 36;
c) Las reservas formuladas o retiradas, a que se refiere el Art√≠culo 38; 
d) La fecha en que entrará en vigor esta Convención, con arreglo al Artículo 39;
e) Las denuncias y notificaciones a que se refiere el Art√≠culo 40; y, 
f) Las peticiones de revisión a que se refiere el Artículo 41.
En Fe de lo cual los infrascritos, debidamente autorizados, firman en nombre de sus respectivos Gobiernos la presente Convenci√≥n. 
Hecha en Nueva York el d√≠a veintiocho de septiembre de mil novecientos cincuenta y cuatro, en un solo ejemplar, cuyos textos en espa√Īol, franc√©s e ingl√©s son igualmente aut√©nticos, que quedar√° depositado en los archivos de las Naciones Unidas y del cual se entregar√°n copias debidamente certificadas a todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas  y a los Estados no miembros a que se refiere el Art√≠culo 35.‚ÄĚ
Art√≠culo 2¬į.- Comun√≠quese al Poder Ejecutivo.
Aprobado el proyecto de Ley por la Honorable C√°mara de Senadores, a los diecisiete d√≠as del mes de octubre del a√Īo dos mil trece, quedando sancionado el mismo, por la Honorable C√°mara de Diputados, a los dos d√≠as del mes de abril del a√Īo dos mil catorce, de conformidad a lo dispuesto en el Art√≠culo 204 de la Constituci√≥n Nacional.

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